La Fundación Artemisan ha estrenado la primera parte del documental Lobos y furtivos, la amenaza de Gredos, que analiza las diferentes problemáticas que afrontan los habitantes de la zona: el lobo y el furtivismo, en un territorio ejemplar de conservación donde la ganadería y la caza tienen un papel fundamental.
El lobo protagoniza el primer capítulo de este documental dividido en dos partes, así como el grave problema que supone para la ganadería extensiva. Su presencia provoca importantes pérdidas económicas directas, a las que se suman el descenso de la productividad, los abortos y otros daños que no siempre son compensados justamente.
En algo más de 13 minutos se recogen testimonios y vivencias de quienes trabajan cada día sobre el terreno y sufren un conflicto causado por la aparición repentina del lobo. Esta situación no ha permitido que los animales se adapten a su presencia y también está ocasionando graves daños en la fauna salvaje.
La Reserva Regional de Gredos, uno de los espacios cinegéticos ordenados más antiguos de España y una referencia mundial de gestión, se encuentra ahora condicionada por la presencia de lobos. Está en peligro uno de los mejores modelos de gestión de la cabra montés, una de las especies más emblemáticas de la fauna ibérica.
El macho montés constituye una fuente de riqueza, empleo y fijación de población para los ayuntamientos de la sierra, que ven amenazada una parte importante de sus recursos. Las asociaciones de propietarios y los municipios del entorno sufren pérdidas cercanas a los dos millones de euros anuales por ataques de lobo.
Fundación Artemisan defiende la importancia del lobo dentro de la cadena trófica y para el equilibrio de los ecosistemas, pero comparte la preocupación de la población local ante la decisión de convertirlo en especie protegida y modificar un modelo de gestión que había permitido su expansión y, al mismo tiempo, la convivencia.
La entidad considera que la conservación del lobo es una responsabilidad de toda la sociedad, aunque su densidad debe mantenerse en niveles sostenibles, dando prioridad a quienes conservan la naturaleza y mantienen vivo el medio rural.














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