Por Joaquín de Lapatza
Hoy, como todos los martes, nuestro amigo y colaborador del Team Ardesa Adventure comparte una publicación de su blog Locos por las Armas.
Los calibres
Todo rifle lleva el calibre marcado en el cañón. Es fundamental utilizar únicamente la munición indicada y no experimentar con calibres parecidos. La munición militar puede ser ilegal, estar mal conservada o generar presiones incompatibles con el arma.
La personalización
Muchas piezas de un arma pueden sustituirse, pero cualquier modificación debe respetar el diseño y la seguridad originales. Las piezas artesanales o fijaciones inadecuadas pueden provocar roturas y situaciones peligrosas.
El retroceso
El cine suele exagerar u ocultar el retroceso. Tampoco se debe disparar con el ojo pegado al ocular del visor: la distancia ocular correcta evita golpes y permite una imagen completa.
Obstrucciones en el cañón
Una rama, barro o una piedra pueden obstruir el cañón y provocar su rotura. Conviene comprobar siempre la boca y, en jornadas de campo, puede protegerse con una pequeña cinta que los gases romperán al disparar.
¿Dónde paran las balas?
Hay que distinguir alcance efectivo y alcance máximo. Nunca debe dispararse al viso: una bala lanzada en ángulo ascendente puede recorrer una distancia enorme. Siempre debemos buscar un fondo seguro que detenga el proyectil.
Visita la página de Joaquín de Lapatza, Locos por la Caza.















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