Montería helada, por Joaquín de Lapatza
Joaquín de Lapatza comparte su experiencia durante una montería marcada por el frío extremo en Villatoro, a pocos kilómetros de Ávila.
La jornada del Real Club de Monteros comenzó con una organización minuciosa y una mañana gélida, bajo un cielo oscuro y con las cotas altas cubiertas de nieve. El puesto, situado sobre una piedra expuesta al viento, ofrecía buena visibilidad, pero las manos se adormecían incluso con guantes.
Tras un primer lance fallido, apareció un gran jabalí. Después de respetar las zonas de seguridad, Joaquín logró abatirlo con un segundo disparo. Poco después, una numerosa piara cruzó la zona y el Merkel RX Helix en calibre 30.06, equipado con un punto rojo Leica Tempus y munición Hornady Interbond, permitió valorar rápidamente los animales y encadenar varios lances.
La rehala llegó hasta una de las piezas y el frío convirtió cada movimiento en una prueba. Aun así, la jornada dejó momentos de enorme intensidad, como el paso de una corza a apenas dos metros del puesto y la salida de otros jabalíes por las vías naturales de escape.
Al finalizar, la alfombra reunió más de cuarenta jabalíes, varios de ellos con grandes bocas. El relato destaca especialmente el buen hacer de Javier Drake y de su hijo, que respetaron los lances, los visos y las líneas de seguridad.
Una jornada memorable en la que la suerte y los premios fueron también resultado de la deportividad del vecino de puesto.
Visita la página de Joaquín de Lapatza, “Locos por la caza”.















Compartir: