Por Joaquín de Lapatza
Hoy, como todos los martes, nuestro amigo, colaborador y miembro del Team Ardesa Adventure Joaquín de Lapatza nos trae una publicación de su blog Locos por las Armas.
Comentando una reciente jornada con Fernando, de la orgánica Spanish Hunters, surgió una situación que muchos monteros conocen bien. Al llegar al puesto observamos pasos, huellas, gateras, zarzas aplastadas y hozadas para intentar adivinar por dónde pueden escapar los jabalíes.
Con el paso de los minutos, si no escuchamos ladras o movimiento, es fácil que la atención disminuya. El jabalí, cuidadoso y astuto, suele aprovechar precisamente esos instantes para cruzar el cortadero. Cuando no lo oímos llegar, apenas queda tiempo para encarar y disparar.
Fernando dejó su rifle apoyado durante un momento de calma y vio aparecer un cochino cuando ya era demasiado tarde. Mientras lamentaba la ocasión perdida saltó un segundo, que también escapó. Finalmente apareció un tercero y consiguió realizar un disparo trasero.
Son situaciones que todos los cazadores hemos vivido: lances perdidos o inacabados que regresan a la memoria antes de cada nueva jornada.
Visita la página de Joaquín de Lapatza, Locos por la Caza.















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