Punto rojo: ¿réflex o de tubo? por Joaquín de Lapatza
Durante años preferí tirar en montería con visor y el mínimo de aumentos posible. Al probar distintos puntos rojos comprobé que el encare era rápido, aunque los modelos de tubo podían producir cierto efecto túnel.
Con un Aimpoint Micro H2 necesité varias jornadas para adaptarme. Más tarde utilicé un Sig Sauer Romeo, cuyo mayor diámetro y posición, junto a una carrillera, me resultaron más cómodos.
La experiencia cambió al probar un Leica Tempus de tipo réflex montado en un Merkel RX Helix del calibre 30.06. Sin la funda desaparecía prácticamente el marco y el efecto túnel. El encare, la localización de la pieza y el seguimiento eran muy naturales.
Tras varios lances satisfactorios, incluso cerca de los 100 metros, me convertí en defensor del punto rojo réflex para distancias de hasta 80 o 100 metros. Con los dos ojos abiertos, apuntar resulta intuitivo: donde está el punto rojo, allí va la bala.















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